Insuficiencia Renal Crónica

¿Qué significa el término insuficiencia renal crónica?  insuficiencia-renal-crnica

El término insuficiencia renal crónica parece sugerir que los riñones han dejado de funcionar y no producen orina pero, por definición, insuficiencia renal indica que los riñones son incapaces de eliminar productos de deshecho de la sangre. La definición del término puede crear confusión en ocasiones porque hay quien identifica insuficiencia renal con la incapacidad para producir orina, cuando en realidad no es así. Irónicamente, la mayoría de los perros con insuficiencia renal producen en realidad grandes cantidades de orina, pero son incapaces de eliminar con eficacia los productos de desecho del organismo.

 

¿En qué momento puede verse afectado mi perro?

La forma típica de insuficiencia renal es consecuencia del envejecimiento: es simplemente un proceso de desgaste. La edad de presentación está relacionada con el tamaño del perro. En la mayoría de los perros pequeños, los primeros signos se dan a los 10-14 años de edad. Por otro lado, los perros de razas grandes tienen una menor esperanza de vida y pueden desarrollar una insuficiencia renal a los 7 años de edad y algunas razas tienen predisposición genética a esta enfermedad.

 

¿Qué cambios puede sufrir mi perro?

Los riñones no son más que filtros. Cuando el envejecimiento hace que el proceso de filtración se vuelva ineficaz, el riego sanguíneo a los riñones aumenta en un intento de aumentar la filtración. Esto tiene como resultado un incremento en la producción de orina.  Para evitar que el perro se deshidrate debido al incremento en la pérdida de fluidos en la orina, aumenta la sed, lo que tiene como consecuencia un mayor consumo de agua. Los signos clínicos de insuficiencia renal avanzada incluyen pérdida de apetito, depresión, vómitos, diarrea, mal aliento y, en ocasiones, úlceras en la boca. Cuando la insuficiencia renal se acompaña de estos signos, se le denomina uremia.

 

¿Cómo se diagnostica la insuficiencia renal?    

El diagnóstico de insuficiencia renal se realiza mediante la determinación del nivel de dos productos de desecho en la sangre: el nitrógeno ureico (BUN) y la creatinina sanguínea. El urianálisis también es necesario para completar el estudio de la función renal.

Aunque los niveles de BUN y creatinina reflejan insuficiencia renal, no siempre permiten predecirla. Un perro con una función renal afectada puede tener análisis sanguíneos normales. Por otro lado, si el perro se estresa, sufre una enfermedad grave o es sometido a una intervención quirúrgica, los riñones pueden fallar y hacer aumentar los valores sanguíneos de BUN y creatinina rápidamente.

 

Dado que es un proceso de desgaste, ¿existe algún tratamiento que no sea un transplante renal?

En algunos casos los riñones están tan desgastados que es imposible recuperarlos. Aún así, muchos perros viven meses o incluso años con un tratamiento adecuado.

El tratamiento se hace en dos fases. La primera consiste en reactivar los riñones. Para ello se administran grandes cantidades de fluidos intravenosos en un proceso de limpieza, denominado diuresis, que ayuda a que las células del riñón empiecen a funcionar de nuevo.  Si queda un número suficiente de células funcionales, es posible que sean capaces de satisfacer las necesidades de eliminación de productos de desecho del cuerpo. La fluidoterapia incluye también la administración de determinados electrolitos, en especial del potasio. Otros aspectos importantes del tratamiento inicial son una nutrición adecuada y la administración de fármacos para el control de los vómitos y la diarrea.

 

¿Qué puede pasar después de esta fase del tratamiento?      insuficiencia_renal_crnica-2

Esta primera fase de tratamiento puede tener tres desenlaces.

1.  Los riñones reanudan su función y siguen funcionando desde varias semanas a varios años.

2.  Los riñones reanudan su función pero vuelven a fallar tan pronto como el tratamiento se interrumpe.

3.  La función renal no se recupera. 

Por desgracia, no hay ninguna prueba fiable que permita predecir el resultado.

 

¿Si la primera fase tiene éxito, qué pasa después?

La segunda fase del tratamiento consiste en mantener los riñones funcionando durante el mayor tiempo posible.

 

Para ello se aplican uno o más de los siguientes puntos dependiendo de la situación.

1.  Dieta baja en proteínas. Este tipo de dieta ayuda a mantener los análisis sanguíneos tan cerca de los valores normales como sea posible. Además, una vez que la enfermedad renal está en fase avanzada, la dieta baja en proteínas disminuye la carga de trabajo de los riñones. Si usted lo desea podemos recomendarle dietas comerciales que contienen la cantidad y calidad de proteína necesaria en estos casos.

2.  Quelantes del fósforo. El fósforo se elimina del organismo mediante filtración renal.  Cuando el proceso de filtración está limitado, el fósforo empieza a acumularse en la sangre, lo que favorece la pérdida de apetito y la somnolencia. Hay algunos fármacos que se unen al exceso de fósforo en el tracto intestinal y no permiten su absorción, de modo que se consigue reducir los niveles de fósforo en la sangre.

3.  Fármacos para la regulación de la glándula paratiroides y de los niveles de calcio. El calcio y el fósforo se han de mantener en una relación aproximada de 2:1 en la sangre. Como se ha mencionado antes, los niveles de fósforo en la sangre aumentan y esto hace que la glándula paratiroides aumente los niveles de calcio extrayéndolo de los huesos. El aumento de calcio ayuda a mantener la relación de calcio-fósforo en sangre pero puede hacer que los huesos se vuelvan frágiles y se rompan con facilidad. Para limitar la función paratiroidea y aumentar la absorción de calcio en el tracto gastrointestinal se utiliza el calcitriol. La administración de este fármaco sólo se recomienda cuando hay evidencias de un mal funcionamiento de la paratiroides.

4.  Fármacos que estimulen la producción de glóbulos rojos en la médula ósea. Los riñones producen eritropoyetina, una hormona que estimula la médula ósea para producir  glóbulos rojos. Por eso, muchos perros con insuficiencia renal tienen un recuento bajo de glóbulos rojos, o anemia.

 

¿Qué esperanza de vida tendrá mi perro?

El pronóstico es bastante variable en función de la respuesta a la fase inicial del tratamiento, de que los cuidados y el seguimiento se realicen correctamente y de lo bien que se adapte su animal a la nueva dieta. El tratamiento es eficaz en muchos casos y un número elevado de pacientes disfruta de una buena calidad de vida durante meses e incluso años.

 

This client information sheet is based on material written by: Trevor Turner, BVetMed, MRCVS, FRSH, MCIArb, MAE. Traducido al castellano por Ana Boado Lama, Veterinario y Dídac Segura, Veter

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