Enfermedad del Gusano del Corazón en Gatos

¿Qué causa la enfermedad del gusano del corazón?

El gusano del corazón es un parásito de la sangre llamado Dirofilaria immitis que reside en el corazón o en los grandes vasos sanguíneos de los animales infectados. El gusano hembra mide de unos 15 a 36 cm (6 a 14") de largo, y 5 mm (1/8") de ancho. Los machos tienen la mitad del tamaño de la hembra. La enfermedad del gusano del corazón es mucho más común en perros. Sin embargo, en recientes estudios se ha encontrado que la incidencia del gusano del corazón en gatos con enfermedades respiratorias y cardíacas es mayor de lo que se creía previamente. Los gatos son relativamente resistentes a la infección del gusano del corazón cuando se compara con perros, con una incidencia de infección de un 5-20% menos. Aproximadamente un tercio de los gatos infectados son gatos que viven en el interior. Los gatos tienen menos gusanos adultos que los perros, normalmente menos de seis.

 

¿Cómo se transmite la enfermedad del gusano del corazón en los gatos?enfermedad_del_gusano_del_corazn_en_gatos

El ciclo vital del gusano del corazón es complejo y requiere dos huéspedes para completar el ciclo. El gusano del corazón necesita un mosquito como huésped intermediario. Se han descrito más de 30 especies de mosquitos que pueden actuar como huésped y transmitir el gusano. Los mosquitos ingieren la larva inmadura del gusano, llamada microfilaria, cuando se alimenta de la sangre de un gato infectado, o más probablemente, de un perro. La microfilaria se desarrolla en el intestino del mosquito durante 10 a 30 días. Cuándo el mosquito muerde a un gato, el mosquito inyecta las larvas infectivas en el gato. La larva migra y madura durante varios meses hasta la parte derecha del corazón y las arterias pulmonares. Allí acaba de madurar hasta que los gusanos adultos sean capaces de reproducirse, aproximadamente hacia los seis meses desde el tiempo en que llegaron al gato. Y unos ocho meses después de la infección, producirán una nueva cosecha de microfilarias que vivirán en la sangre del gato durante sólo un mes. Los gatos se consideran huéspedes resistentes, ya que generalmente se encuentran muy pocas microfilarias circulantes.

Es necesario que un mosquito infectado muerda a un gato para que este se infecte. Los gusanos del corazón no se transmiten directamente de un gato a otro.

 

¿Cómo se diagnostica la enfermedad del gusano del corazón?

Existen diferentes métodos para diagnosticar los gusanos del corazón; desafortunadamente, ninguno es 100% fiable, y generalmente suele usarse una combinación de pruebas. La secuencia diagnóstica generalmente progresa de la siguiente manera:

Signos Clínicos:

Una de las cosas que hace difícil el diagnóstico es que no presentan unos signos clínicos específicos. Los signos clínicos más comunes son un inicio repentino de tos y respiración rápida, que son signos que pueden presentar también otras enfermedades. Otros signos clínicos no específicos incluyen pérdida de peso y vómitos. A veces, esta enfermedad puede inducir muertes súbitas o fallos respiratorios en gatos que estaban bien y que serán diagnosticados en el examen post-mórtem. Las reacciones súbitas se creen que están causadas por una reacción dentro de los pulmones a los gusanos jóvenes o una reacción a los gusanos vivos o muertos cuando entran en las arterias pulmonares, obstruyendo el flujo sanguíneo a los pulmones.

Signos clínicos agudos:

  • colapso
  • disnea
  • convulsiones
  • diarrea/vómitos
  • ceguera
  • taquicardia
  • síncope
  • muerte súbita

Signos clínicos crónicos:

  • tos
  • vómitos
  • disnea
  • letargia
  • anorexia
  • pérdida de peso
  • quilotórax

Análisis sanguíneos:

Existen diversos análisis sanguíneos que se usan para diagnosticar la enfermedad del gusano del corazón, pero de todas la pruebas las más útiles son aquellas que detectan los anticuerpos contra el gusano o los propios antígenos del gusano.

La prueba de los anticuerpos contra el gusano del corazón determina si el sistema inmune del gato ha estado expuesto a la infección. Un resultado positivo indica que hay una infección activa. Sin embargo, aquellos gatos que tuvieron la infección y cuyos gusanos murieron también pueden resultar positivos. Se crée que los anticuerpos persisten hasta dos o cuatro meses después de que los gusanos del corazón hayan muerto. Los gatos que estén en el último estadio de larva que aún no han llegado a adultos, y los gatos que presenten gusanos en otros lugares diferentes al corazón, también pueden dar positivos a la prueba de los anticuerpos. Esta prueba se considera muy sensible, de manera que suele usarse primero y, si resulta positiva, se pasa al siguiente paso diagnóstico.

La prueba de los antígenos de los gusanos del corazón detecta la presencia de hembras adultas. Es un test muy específico, pero no es tan sensible como la prueba del anticuerpo. Una resultado positivo indica que los gusanos del corazón están presentes, pero un resultado negativo no significa que estén ausentes. Debido a que los gatos deben tener al menos dos gusanos adultos hembras para que el test sea positivo, un test negativo puede indicar que el gato sólo ha desarrollado un pequeño número de gusanos, o que todos los gusanos que tiene son machos.

En resumen, el diagnóstico de la infección del gusano del corazón se confirmará cuando ambas pruebas, la del anticuerpo y la del antígeno, sean positivas.

Se puede tomar una muestra de sangre para buscar la presencia de microfilarias. Sin embargo, menos del 20% de los gatos con gusanos del corazón presentan microfilarias en la sangre, y además, las microfilarias sólo están en la sangre durante cuatro semanas. De forma que, aunque un resultado positivo es diagnóstico, un resultado negativo no significa nada.

El recuento de eosinófilos suele estar aumentado en las infecciones por gusanos del corazón. Los eosinófilos son un tipo de glóbulos blancos que aumentan de número en ciertas infecciones parasitarias. Suelen estar aumentados cuando hay una infección por parásitos del corazón, pero este aumento sólo dura unos meses. No se considera una prueba específica, ya que los gatos pueden aumentar su número de eosinófilos también ante la presencia de otros parásitos (gusanos intestinales, pulgas, etc.) o alergias. Generalmente el recuento de eosinófilos se realiza con el hemograma y las pruebas bioquímicas dentro del plan diagnóstico inicial. 

Radiografías:

Las radiografías (rayos-X) nos permiten valorar el tamaño y la forma del corazón y también el diámetro de las arterias del corazón. Muchos gatos con infección por los gusanos del corazón presentan un aumento en el tamaño de las arterias pulmonares, o las arterias pueden aparecer como despuntadas (de repente parecen cortarse en un punto), ya que los gusanos las están obstruyendo. Sin embargo, muchos gatos con la enfermedad pueden presentar radiografías normales, especialmente en los estadios más tempranos de la infección.

Ecocardiografía:

La ecografía cardíaca o ecocardiografía nos permite visualizar directamente las estructuras internas del corazón y los vasos que lo rodean y valorar la funcionalidad del corazón. En algunos gatos, se pueden ver directamente los gusanos adultos. Este hallazgo confirma la presencia de la enfermedad. Sin embargo, debido a que la mayoría de gatos tienen un número muy bajo de gusanos, éstos no suelen verse.

 

¿La enfermedad del gusano del corazón puede tratarse en gatos?

No hay fármacos aprobados para el tratamiento en gatos. Uno de los fármacos usados en perros se ha utilizado en gatos, pero tiene muchos efectos secundarios. Para complicar aún más las cosas, cuando un gusano del corazón muere durante el tratamiento, suelen dejarse arrastrar por las arterias pulmonares hasta los pulmones donde se produce una reacción contra los gusanos muertos que puede causar muerte súbita. De forma que, cuando diagnosticamos la enfermedad en un gato, tendremos que decidirnos entre una de las siguientes opciones:

Tratarlo con el fármaco usado en perros. No obstante, este fármaco puede tener graves efectos secundarios en los gatos. Estos efectos adversos incluyen fallo pulmonar agudo y muerte en un cierto porcentaje de gatos.

Tratar los síntomas de la enfermedad y esperar que el gato expulse el gusano. El gusano puede vivir en el gato durante dos o tres años (a diferencia del perro donde puede vivir entre cinco y siete años), de forma que se necesitarán varios meses de tratamiento. Cuando el gato tenga una crisis, deberá tratarse con oxígeno y corticosteroides (cortisona) para prevenir la reacción de los pulmones y las arterias pulmonares contra el gusano. En ocasiones se necesitan fármacos para expulsar el fluido de los pulmones (diuréticos). Cuando esté estable, necesitará tratamiento continuo o periódico con corticosteroides. A pesar de eso, siempre existirá el riesgo de otra crisis o de muerte súbita.

Otra posible opción terapéutica, es la extracción quirúrgica de los gusanos. Actualmente se está realizando en Japón y en algunas partes de Europa. La extracción quirúrgica llegará a ser la mejor opción en el futuro, cuando las técnicas mejoren.

 

¿Existe alguna manera de prevenir la enfermedad del gusano del corazón?

En las áreas donde el mosquito está activo todo el año, los veterinarios recomiendan tratamiento preventivo mensual. Los gatos que viven en zonas más frías donde el mosquito es estacional, deberían tratarse mensualmente durante los seis meses del año de más calor. Actualmente, existen tratamientos preventivos excelentes para gatos que hacen que la prevención de la enfermedad sea fácil y segura.  

Las razones por las que la prevención de los gusanos del corazón se recomienda en todos los gatos es:

  1. El diagnóstico es difícil. El diagnóstico no es tan fácil como en perros.
  2. Se desconoce la incidencia. La enfermedad del gusano del corazón no es ni de lejos tan frecuente en gatos como en perros. Sin embargo, seguramente es más común de lo que creémos. Como ahora empezamos a buscar más esta enfermedad en gatos y como las pruebas diagnósticas están mejorando, seguramente empezaremos a ver que la incidencia es mayor. Estudios en universidades han mostrado que en ciertas áreas hasta un 15% de los gatos, tanto si salen o no de casa, han estado expuestos a la enfermedad.
  3. No hay tratamiento. No existe un tratamiento simple efectivo para los gatos infectados. No existen fármacos efectivos disponibles, y aunque el gato parezca que está yendo bien, puede morir de forma repentina. Tratar la infección en gatos presenta más riesgos que beneficios, pero no tratarlos también es muy arriesgado. El gato puede eliminar el gusano en unos dos años, pero los signos clínicos pueden aparecer de forma repentina en cualquier momento de este periodo.
  4. La prevención es segura y fácil. Los tratamientos preventivos para gatos son muy seguros, incluso en gatitos de menos de seis semanas.
  5. Los gatos que viven dentro de casa también pueden infectarse. Se necesita estar expuesto a los mosquitos para infectarse, de forma que los gatos que viven fuera de casa tienen más probabilidades. Sin embargo, los mosquitos infectantes pueden entrar fácilmente dentro de las casas e infectar al gato.

This client information sheet is based on material written by: Ernest Ward, DVM

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